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El Prodigio de Meissen


Dr. Fernando Darío Francois Flores

Secretario de Archivos de la

Liga Medicotum Homoeopathica Internationalis

XXIX Congreso Nacional de Medicina Homeopática

Monterrey, Nuevo León, México

del 23 al 25 de octubre del 2008

"Si tiene los caballos a su cuidado toma valor,

si lo que cuida son bueyes aprende a tener paciencia,

si tiene que acarrear estiércol aprende a sobreponerse a sus sentimientos de repugnancia,

si trabaja segando el pasto aprende a tener cuidado al manejar los instrumentos cortantes;

El rigor del maestro de la escuela tiende a hacerlo dócil,

escuchando un sermón lastimoso aprende a ser silencioso,

al ir descalzos sus pies pierden la tendencia a tener callos, gota, e hidropesía

al escalar pierde su propensión a marearse.

Su pan negro no necesita capas de mantequilla

y su agua no requere que se añada azúcar o jugo de limón."

(Tomado del Amigo de la Salud, Tomo I, 1792).

Con frecuencia se afirma que la edad adolescente determina de forma importante lo que ha de ser la vida de un individuo. El caso del grandioso fundador de la Homeopatía no es la excepción. Su camino rumbo a la madurez no fue fácil. Encontró obstáculos de diversa índole, los cuales no obstante su dificultad, sorteó de forma extraordinaria gracias a su fé, constancia y fortaleza interna. En su trayecto encontró personajes que como ángeles de la guarda, fortalecieron y reafirmaron su carácter y valentía, y lo conminaron a nunca desistir en sus propósitos y a lograr cada meta que se fijaba.

En la antigua Bad Lauchstädt hoy Merseburg, se encuentran los orígenes de la familia Hahnemann, ya que ahí se establecieron alrededor de 1707, dos hombres con el mismo apellido y probablemente hermanos, Christian y Cristoph Hahnemann, Al primero no se le asignaba en los registros nigún título, mientras que el segundo siempre tenía la adición de "el pintor".

Cristoph Hahnemann fue el abuelo paterno de Samuel, tuvo siete hijos: cuatro hijas y tres varones. El segundo varón y quinto hijo de Cristoph Hahnemann, Christian Gottfried (1720-1784), nacido el 24 de julio de 1720, fue el padre de Samuel Hahnemann. Junto con su hermano Christian August (1722-1791) ) siguieron el llamado de la fabricación de la porcelana y en el año 1744 llegaron en el mes de marzo a las orillas del Río. Elba, donde se le prometía una subsistencia segura y el logro de sus aspiraciones artísticas al encontrar la integración en el grupo de pintores de la fábrica.

Entre los privilegios especiales que gozaban los "Porcelaneros" se contaba el de poder portar una espada. Además, contaban con un ingreso fijo en la "Fábrica", como se le decía en aquel entonces a la manufacturera y, además, la adquisición de una ciudadanía. Todo esto no sólo era una cuestión. de posición social, sino de tener en general una existencia asegurada.

El padre de Hahnemann se casó por primera vez a los 27 años. Este matrimonio tuvo una corta duración pues la joven esposa, Johanna Deerens murió nueve meses después de dar a luz gemelos, de los cuales uno nació muerto y el otro sobrevivió a su madre por poco tiempo.

Christian Gottfried que en aquél tiempo ya laboraba como pintor de la fábrica de porcelana de Meissen, volvió a contraer nupcias el 2 de noviembre de 1750. Su segunda esposa, Johanne Christiane Spiess hija de un militar de alto rango de la región de Weimar y Eisenach (1).

La joven pareja tuvo cinco hijos: Charlotta Gerhardine (1752), Carl Gerhard (1754), Christian Friedrich Samuel (1755), August (1757) y Benjamina (1778).

El tercer hijo de ese matrimonio, Samuel Christian Friedrich Hahnemann Spiess, nació en Meissen,entre el 10 y el 11 de abril de 1755. Aunque por mucho tiempo se mantuvo un debate histórico respecto a la fecha oficial de su natalicio, siempre se ha conmemorado dicho suceso incluso por el mismo Hahnemann el día 10 (1,2).

El 6 de abril de 1753, o sea, dos años antes del nacimiento de Samuel, compró su padre una casa en las orillas de Meissen, en la esquina de Neumarkt/ "Über dem Fleischteg" ("Pasando el camino hacia el matadero, donde los carniceros sacrifican a los animales") Esta propiedad registrada con el número 450 (en el centro urbano 439), perteneció a la familia Hahnernann hasta el año 1782, es decir, durante 29 años2.

Estaba situada, si podemos confiar en los planos de 1759, de frente a la calle Neumarkt, y lateralmente a la calle "Úber dem Fleischteg". Este nomre, algo despectivo de la calle, hace referencia a que en este lugar de la ciudad se asentaron principalmente los inmigrantes. Hasta donde el rechazo y la cerrazón de los lugareños forjaron el carácter del hijo del pintor de porcelana, es un misterio.

Cuando Samuel nació, recién acababa de reponerse la Ciudad de Meissen de los daños provocados por la segunda guerra de Schlesswig. Desgraciadamete las guerras y las penurias que las acompañan rodearon a este prodigio durante toda su vida, de una u otra manera.

Después de muchos años de insignificancia política y de carencias, en la ciudad que había pertenecido a un conde y en donde se encontraba un arzobispado, le fueron dadas nueva vida e importancia al fundarse, el 6 de junio de 1710 en las habitaciones de lo que fuera el castillo Albrecht la primera fábrica de porcelana de Europa. Augusto el Fuerte, Príncipe de Sajonia y rey de Polonia (1694-1733) había decretado él mismo esta medida que también despertó inquietud, temor y rechazo.

Fue demasiado rápida la transición de la Edad Media hacia la era preindustrial: las dependencias oficiales no estaban preparadas para estas estructuras y modos de trabajar, que implicaban cambios de tan amplios márgenes, como lo demuestra un pliego dirigido al Príncipe por los ciudadanos de Meissen. Provincianos al fin y al cabo, los cambios y los inmigrantes no son usualmente bién recibidos.

Y seguramente llegaron, junto con talentosos pintores y modelistas de toda Alemania, también especuladores y muchos inmigrantes indeseables a instalarse en Meissen con el fin de ver como se podían aprovechar de la situación. Entre los trabajadores que llegaron de buena fe, se encontraban el padre y el tío de Samuel.

 

La ciudad fue convertida en fortaleza y se acondicionaron albergues y hospitales para las tropas dentro de sus muros. Las tropas prusianas estaban por todas partes, exigiendo alojamiento, dinero y apropiándose de alimentos de los habitantes de Meissen que en aquellos tiempos no pasaban de 4000. Las existencias de la fábrica de porcelana fueron saqueadas por el rey de Prusia y sus generales.

 

El pequeño Friedrich Samuel tenía un año y medio, cuando comenzó una nueva guerra. La Guerra de los 7 Años ( 1755-1763) les aportó a la Ciudad de Meissen y a sus alrededores mucha inquietud, mucha pobreza y grandes carencias.

Ya que la fábrica de porcelana no podía pagarles ningún salario a sus trabajadores en esos momentos, también el padre de Samuel llevaba a su casa porcelana en lugar de dinero. Ésta procuraba venderla él mismo en aquellos dificiles tiempos, para mantener a su familia que todavía constaba de cinco cabezas en aquella época. Además, se dedicó a pintar pequeños escritos usando la técnica de la acuarela.

La infancia de Samuel estubo rodeada de dificultades económicas, miedo, guerra y desolación, circunstancias que moldearon su carácter fomentando su tenacidad sin igual y dedicación en la búsqueda de la verdad.

El recuerdo de los crueles padecimientos de los pobres heridos y el descuidado modo en que se les aplícaban tratamientos usando tijeras de campo para practicarles cirugías, ¿posiblemente pudieran haber sido estas experiencias las que determinaran la elección de su carrera profesional?

No obstante, como lo ha demostrado tantas veces la Historia, las guerras, las carencias y la pobreza también unen más a la gente y desarrollan sobre el maltratado suelo de sus sufrimientos un claro concepto sobre los valores básicos y la fe.

Los padres de Samuel le proporcionaron directrices para su propia manera de pensar. Lleno de agradecimiento escribe Hahnemann en el año 1791:

"Mi padre Christian Gotifried Hahnemann me enseñó a leer y escribir jugando, junto con mi madre Johanna Christiana, de soltera, Spiess. Este padre mio, muerto hace ya cuatro años tenia, sin haber adquirido nunca ningún conocimiento cientifico, los más sanos conceptos encontrados por el mismo, de aquello que es lo bueno y que puede ser llamado digno en el ser humano. Estos conceptos los sembró en mi.

'Actuar y ser, sin aparentar' fue su notable enseñanza, la que más que con sus palabras, me la dio con su ejemplo, el cuál influyó en mi más que cualquier cosa que me pudiera decir. Doquiera que hubiera algo bueno que hacer, ahi estaba él, con frecuencia sin hacerse notar, en alma y cuerpo. Como habría sido posible que yo no lo imitara?"

“Con los más delicados matices entre lo noble y lo humilde, él decidia todas sus accione de una manera correcta, que le hacía honor a sus sentimiientos dulces y prácticos. No creo que tuviera idea sobre los pormenores de la Creación del hombre, pero su dignidad humana y su alentadora determinación, que con el modo de actuar que él tenia, nunca hubo nadie que lo contradijera en lo mas minimo.. Esto fue lo que me indicó desde mi interior la dirección a seguir”

Al paso del tiempo tenía el padre según lo averiguamos por su hijo - un ideal del que no se dejaba desviar y que era el espíritu del humanismo “de la dignidad del ser humano", que es un valor que en el pasado había sufrido tanto.

Sobre sus acciones en cuanto a dicho ideal aplicado a su trabajo en la Fábrica Real Sajona de Porcelana escribe el conocido cronista de la Porcelana de Meissen.. Otto Walcha en su tratado de la Historia de la Manufactura2:

“Pidió que se les consiguiera un capacitador para la supervisión, además, propuso que se instituyera un internado para aprendices. Además aconsejó que a los jóvenes "no solamente se les capacitara técnicamente, sino también se les enseñara a leer y escribir y sobre todo, que se les dieran lecciones de gimnasia para la buena conservación de su estado fisico", ya que pasaban muchas horas inmóviles, sentados frente a su mesa de trabajo. Aparte, ofreció su propia casa como alojamiento para aprendices.

Lo que es históricamente interesante es la forma en que propuso que se le pagaran los gastos de alojamiento y alimentación de los internos:

"En productos naturales, primero, una fanega de maíz, segundo, un trozo de madera de 9/4 de largo. Tercer lugar en efectivo: para comida y ropa, 52 Thaler anuales y en cuarto lugar, de renta dos Thaler y por uso de la cama 6 Thaler al año”.

Como se puede deducir, sus ideas eran demasiado vanguardistas, y no fue sino hasta 1906 que se abrió una renovada escuela de dibujo para la fabricación de porcelana.

El joven sajón, que admiraba y adoraba a su padre y por eso también obedecía sus métodos un poco voluntariosos de educación, sin chistar. Entre otras cosas le enseñó esta norma: "al aprender y escuchar no seas nunca pasivo". Esta frase, de la que se acuerda perfectamente después de tantos años, fue entre otras cosas, lo que hizo que tuviera la energía suficiente para levantarse en contra de los reprobables métodos que usaba la Medicina, la mal practicada higiene, la educación errónea, el trato inhumano de los enfermos mentales y otros grupos marginados, pero principalmente en contra de las enfermedades de sus propios pacientes.

Según las ideas del padre, él tenia que reflexionar calmadamente sobre lo que había aprendido y conservar siempre un criterio objetivo y crítico. Pero, ¿cómo se logra que un chiquillo inquieto y ansioso por aprender que obedezca esta regla?

Papá Hahnemann encontró una solución, tan clara que no se puede pedir más, pero cuyas consecuencias tan sólo se pueden comprender por haber sido aquella una época en la que los niños estaban sujetos a la autoridad de los padres de una manera muy diferente a la actual.

Con el fin de despertar la imaginación, el pensamiento lógico y el poder de juicio de Samuel, lo llevaba su padre en la mañana hacia un cuarto cuyas ventanas estaban cubiertas y no penetraba la luz. Ahí lo encerraba todo el día para que pensara sobre un problema En particular y luego, al anochecer, le expusiera todo lo que había sacado en conclusión sobre dicho problema.

Su padre inventó este entrenamiento mental, para fomentar el talento intelectual de su hijo,que reconoció muy pronto. Sin embargo, su precaria situación económica no le permitía promover este talento.

Su interés consistía en primer lugar en los idiomas mismos que aprendió fácilmente y con fluidez luego también las ciencias naturales y todo sobre la naturaleza misma. Esta también fue la época en que sus padres y sus hermanos decidieron ir con él a visitar los lugares cercanos y lejanos que se encontraban alrededor de su ciudad entre los cuáles había algunos que se encuentran en mapas, pinturas y dibujos de los años 1760-1790.

Empezando por el vecindario donde se encontraba la propiedad de los Hahnemann. Detrás de su casa en el antes mencionado Mercado Nuevo suponemos que había huertos y hortalizas.

No lejos de ahí, probablemente donde ahora se encuentran talleres de maquinaria podría haber estado el jardín4 del medico y boticario de Meissen el Dr. Christoph Leuschner (1521-1584). Leuschner lo había mandado hacer en 1555 como uno de los primeros jardines botánicos en el área de Alemania

El cronista y segundo rector de la Escuela Principesca de Sta. Afra.. Georg Fabricius (1516-1571).nos proporciona en su crónica “annales urbis Misnae" una descripción detallada de 267 tipos de plantas.. en su mayor parte hierbas curativas destinadas a su botica que eran cultivadas con altas técnicas de jardinería2

Se puede suponer que Samuel y su padre conocían la crónica, que Fabricius había escrito en latín y había publicado en 1569, ya que con dicha crónica comienza la Historia de la Ciudad de Meissen. Lo que no es seguro es que en el Siglo XVIII todavía hayan existido herederos del interesante jardín del boticario en el Neumarkt pero no cabe duda que en la imaginaci6n de los vecinos sensítivos, como lo eran el pintor de frutas y flores Hahnemann y su familia, el jardín seguía vivo.

En el libro de Trevor M. Cook "Samuel Hahnemann - Su Vida y su Época" dice que él (SamueI) caminaba hasta el final de la calle de Neumarkt y atravesaba el "Marktgasse" ("Callejón del Mercado") para visitar éste y que también iba hasta la orilla del Río Elba y subía hasta lo alto de la colina. Lo acompañaban su hermano Carl, un año mayor que él (que murió a los 7 años de edad), su hermano más joven August (quien más adelante fue boticario de la región), su hermana Charlotta y la menor de todos, Benjamina, a quien la familia le decia de cariño Minna.

Hahnemann cita, al respecto de aquellos años:

"En mi juventud me nació el interés por el estudio de la botanica. En mis excursiones a las cercanas colinas, me detenia en la orilla del camino, para separar mis plantas y aplanarlas en un libro. Aqui , de chico, escuchaba yo la forma de hablar y las expresiones locales de la gente. Mi padre, que era muy estricto, no me permitia usar algunas de estas expresiones vulgares. Un dia, que iba yo por la calle, me encontré a un campesino que me preguntó que queria decir' "punto de vista', pues el ministro de su iglesia predicaba todo el tiempo sobre un "punto de vista' y que para él, como campesino, le parecfa absurdo que le hablaran de cosas que no tenían sentido.

Por la noche le repeti la conversación a mi padre enfrente de diferentes señores de edad que estaban presentes. Todos rieron de buena gana y dijeron que era tonto utilizar formas de hablar tan poco claras, sobre todo cuando se habla con gente sencilla. "

 

12

 

No fue sino hasta la edad de 12 años, el 20 de julio de 1767, que Samuel fue aceptado en la Escuela oficial de Latín,

Debido a su débil constitución y a su frecuentemente quebrantada salud, llevó con dificultad sus estudios básicos en la escuela primaria de Meissen, ubicada en aquél entonces en el antiguo convento franciscano de la Santa Cruz, conocido en la localidad como Franziskaneum. Pese a las constantes ausencias en las clases, demostró siempre ser un estudiante excepcional y dedicado (3).

Solamente habían pasado siete años cuando llegó a esa misma escuela Johann Gottlieb Fichte (1 762-1814), un joven de clase humilde, que provenía de las casuchas de Rammenau, quien fuera descubierto y protegido por Emst Haubold v. Mitlitz, antes de que ingresa como estudiante de Historia de Alemania. Posteriormente, este otro prodigio sería el fundador de la corriente filosófica llamada idealismo alemán.

Samuel era un estudiante talentoso, que había tenido que esperar largo tiempo para poder realizar su suefio de ingresar a esa escuela. Quizá también por eso estaba particularmente agradecido y se esforzaba más en aprender.

En el aspecto material no lo habían colmado sus padres. Sus conocimientos y su modestia le atrajeron la amistad de sus compafieros de clases y el aprecio de su profesor,el Magistrado Müller.Fue precisamente este profesor a quien Samuel veía como a un padre, ya que, prácticamente, se portó con él como si lo fuera2.

Citando al sabio sajón tenemos que:

"En la escuela, lo más extraordinario es que mi maestro en lenguas antiguas el Magistrado Müller, quien más tarde fuera Rector de La Escuela Principesca,, me quería como sii fuera su hijo, me concedia mucho tiempo libre, asi como mucha libertad en mi manera de aprender, cosa por la que todavia hoy le vivo agradecido y que influyó mucho en mi estudio posterior. Tenia yo tan sólo 12 años de edad, cuando me consiguió el puesto de profesor del idioma griego... "

Esta actividad permitió que Samuel contribuyera con el pago de su colegiatura, apoyando así a su padre. Era un ingreso muy reducido, pero no por eso menos importante en esta significativa fase del principio de su adolescencia.

Si no fuera por la existencia de su autobiografía, no se sabría prácticamente nada acerca de su infancia de la cual resalta él mismo, la valiosa educación que recibió de sus progenitores y en especial, de su padre quien no obstante no ser una persona plenamente cultivada, cuidó siempre de que su hijo tuviera presentes los preceptos más importantes en lo que a rectitud, honestidad y dignidad se refiere.

También de su padre recibió la visionaria enseñanza de razonar y analizar las cosas por sí mismo, lección que aunada a la sobrenatural genialidad de Samuel, sin duda sería determinante en su postrer y trascendente descubrimiento: La aplicación de la hipocrática Ley del Similia en la medicina tradicional y con ello, la Revolución de la misma, cuya realización a su vez, sería conocida por el mundo entero con el nombre de Homeopatía (1,2).

Pese a todas las enseñanzas positivas que recibió de su padre, debió esforzarse en más de una ocasión para que éste le permitiera continuar con sus estudios. En repetidas oportunidades fue retirado de la escuela, pretendiendo que se interesara en algún oficio el cual le permitiera obtener ingresos de una manera relativamente rápida.

 

 

El comercio parecía ser la opción más acertada y a los 15 años, el joven Hahnemann fue enviado como aprendiz de un tendero a Leipzig. Pero el afán, el amor por el estudio y el deseo de seguir aprendiendo, hicieron que regresara a su hogar sin importar el riesgo de un severo regaño (3). Su madre lo tuvo que esconder varios días en lo que se preparaba al terreno para anunciar al padre su regreso.

Sin embargo, la providencia brindó su apoyo al joven estudiante.

El profesor Müller, que había sido su maestro en la instrucción primaria, al ser transferido por ese tiempo a la escuela principesca de Santa Afra, consiguió que Hahnemann ingresara becado a la misma y donde permanecería por espacio de cuatro años.

Su padre dirigió un extendo escrito al príncipe Friedrich, Duque de Sajonia, solicitando la beca para el joven Samuel, que asimismo se comprometía a ser el ayudante personal del magistrado Müller, el término correspondiente es una palabra en latín, Famulus.

La respuesta a la ampulosa y exquisitamente redactada carta enviada el 16 de noviembre de 1770 llegó 5 días después.

De Friedrich August, por la Gracia de Dios Duque de Sajonia, Jilich, Cleve, Berg, Engern y Príncipe de Wesifalia.

Querido súbdito:

Como queremos concederle a Christian Gotifried Hahnemann de Meissen la gracia a la súplica que nos hizo llegar de que su hijo Christian Friedrich Samuel Hahnemann pueda asistir a nuestro Colegio de Meissen como Extraneus bqjo la especial tutoría del propio Collegae Tertii, M Johann August Müller, residir ahí y tomar las lecciones públicas, nos dirigimos a usted. Como una petición expresada por medio de esta misiva para que obedientemente la atienda y se haga cargo de conseguir lo que sea necesario para cumplir con nuestros deseos. Sabemos que asi lo hará.

Dresden, a 21 de noviembre de 1770

Nanll Gottheiff von Globig

Por primera vez se había impuesto la voluntad del chico sobre la poderosa fuerza de su padre en un asunto importante. Por primera vez se habían expresado los propios cuestionamientos existenciales de la pubertad contra aquéllos de su atesorado hogar.

Al Magistrado Müller se le debe el haber tenido la visión para reconocer las propiedades del Colegio y los deseos que tenía el Príncipe de encaminar esa institución sobre rieles productivos. Aunque en el año 1771 la 'tesorería' estatal y la economía del Colegio, corno sucedió en todos los años después de la Guerra de los Siete Años, no obtuvo utilidades.

¿Cómo rindio el corazon de Samuel en estas, circunstancias, honores al lema del Colegio:' "Sapere Aude"" que quiere decir en alemán: "Ten valor para usar tu propio juicio" y como lo pudo interiorizar para hacerlo suyo en adelante para todo el resto de su vida?!

¿ Quién fue este Johann August Müller (quien nació el 24 de abril de 1 731 y murió el 25 de junio de 1804), quien influyó tanto y tan decisivamente en el futuro de Samuel Hahnemann2?

Müller era hijo de un alto funcionario en Nossen, una comunidad que se encuentra a unos 20 km. de Meissen. No teniendo fortuna propia, había, sin embargo, a través de mucho empeño de su parte, encontrado el camino para llegar al Colegio de ST. Afra. En el álbum de St. Afra se encuentra inscrito con fecha del 27 de agosto de 1743 al 15 de julio de 1749.

En 1754 se recibe como magistrado en Leipzig y como Vespertino (Predicador de los servicios religiosos que se ofician por la tarde) en la Iglesia de San Pablo. En el año 1757 pasa a ocupar el puesto de corrector en la Escuela Oficial de Latín en Meissen.

En 1770 se cambia a la "Escuela del Principado" para desempeñar el papel de tercer Colegiado y ahí se convierte en Conrector y en 1789 --año de la Revolución Francesa, en Rector.

Ya dos semanas después de que Papá Hahnemann había enviado la petición, se efectuó el recibimiento de Samuel el 29 de XI de 1770 en el Escuela Principesca de St. Afra que fuera fundada en 1543.

En St. Afra los niños que tuvieran talento, de cualquiera de las clases sociales que fuera, obtenían una capacitación que los preparaba para ingresar a la Universidad.

El estado proporcionaba la mayor parte de los medios económicos para costear esta preparación, sin embargo, el resto lo tenía que conseguir la propia institución.

Con este fin, en 1570 el Príncipe August se había apropiado del convento "Zum Heiligen Kreuz" ("De la Santa Cruz") (fundado en 1217) y de la mayor parte de los terrenos del mismo y se los había donado a la escuela.

Los chicos pasaban las horas en las que no tenían clase y los fines de semana bajo la supervisión de los maestros, que procuraban mantenerlos alejados de todo aquello que pudiera dañar su desarrollo.

Dado a que Samuel era demasiado delicado para el Alumnat (el internado perteneciente a la escuela) se le permitió que se alojara en el exterior. Vivía en la casa del Magistrado Müller y en la contabilidad de la dependencia del gasto público del año 1771, estaba registrado como Famulus de Johann August Müller.

Como Famulus se entendía un estudiante que como asistente prestaba diversos servicios en el hogar a cambio de alojamiento y alimentos gratuitos. No obstante, el ser Famulus en la Escuela del Principado lo libraba de todas las tareas domésticas.

En las descripciones autobiográficas de Hahnemann averiguamos lo siguiente sobre la estrecha relación que unía al maestro con su alumno:

" ...Además, escuchaba afectuosamente, en las clases privadas que nos daba, lo que yo le relataba sobre lo que recordaba de los escritores de antaño y muchas veces aceptaba mi opinión acerca de lo que habia yo leido aunque el tuviera una diferente concepción al respecto.

Yo era el único (…) que tenía permiso de no asistir a aquellas clases que para mí carecían de interés o que yo consideraba que no tenia sentido que aprendiera esa materia, pues no tenia relación con el objetivo que yo perseguía.

Tampoco tenia que presentar apuntes ni otros trabajos y se me permitía leer durante las lecciones libros que no tenían nada que ver con las mismas.

A cualquier hora podia yo acercar me a él; siempre estaba disponible para mi. Con mucha frecuencia tenia conmigo atenciones especiales tan marcada, que eran obvias para mis condiscípulos, quienes a pesar de la preferencia que él demostraba tenerme, me estimaban todos, lo que me parecia sorprendente... "

Las más mínimas exigencias que se les imponía a los estudiantes de la Escuela Principesca eran altísimas. Hahnemann escribió mas adelante un relato sobre estos años, en los que estudiaba intensamente y muchas veces padecía trastornos flsicos por causa de la falta de ejercicio corporal, al grado de que el sobreesfuerzo mental casi le costó la vida. Por lo tanto, saca sus propias consecuencias:

"Por eso me propuse leer menos y digerir lo leido; poco, pero bien leido y poner las ideas que tenia en la cabeza en orden, antes de continuar leyendo ".

¿No comenzamos ya a intuir el momento del nacimiento de la Homeopatía en las líneas arriba reproducidas, donde escribe aquello que lo acompañará durante toda su vida, este "menos es más"?

Y, ¿no nos habla esta retrospectiva de lo importante que llegó a ser para el desarrollo de Samuel Hahnemann el análisis, desde una edad muy temprana, de los límites de la capacidad de resistencia y de rendimiento que tenía su propio cuerpo?

Realmente podemos maravillamos de las libertades que se les concedían a los que tenían un talento especial. En una época que tenemos catalogada como muy estricta, en la que sabemos regían el orden, la moderación y la rectitud. Reconocemos en este hecho una cultura en la que se respeta la individualidad y en donde se deja ver de nuevo el gran espíritu del humanismo.

Volviendo a Samuel, entre otras cosas en las que ocupaba ese tiempo libre que se le había concedido, se dedicó a leer las obras de los importantes médicos griegos Hipócrates (460-377 a. C.) y Galeno (fallecido 200 d. C.) de cuyas enseñanzas "rápidamente me apropié".

Hipócrates ya pertenecía a aquéllos, que según expresaba Hahnemann con frecuencia "tenían una idea de la ley de los semejantes.

La biblioteca del Colegio contenía algunas delicias para los bibliófilos: un gran tesoro de libros escritos en griego y latín - obras de arte de la antigüedad, que estaban a disposición tanto de maestros como de alumnos. Estos libros desarrollaron enormemente el talento natural que Hahnemann poseía para los idiomas. Sus traducciones de autores extranjeros son una prueba de que dominaba los idiomas inglés, francés e italiano, así como las lenguas antiguas latín y griego.

Naumann proporciona importante información sobre el desarrollo de la Escuela Principesca en el Siglo XVIII, información que reproducimos en esta parte de nuestra obra, ya que concuerdada en especial con la época en que el Magistrado Müller y su famulus enseñaban y estudiaban respectivamente, en esta destacada institución de enseñanza.

Escribe: "Gran reforma en el área educativa en el Escuela Principesca. Fue implantada en el decreto real del 5 de diciembre de 1727.- Esta reforma se refiere a la consolidación de las finanzas así como al Programa de Planeación del Manejo Escolar y de la Enseñanza. El carácter exclusivamente filológico de la escuela se transforma. Entre otras cosas se expresa la corrección del objetivo educacional en que, aunque el latín seguirá siendo la materia principal, el griego se limitará considerablemente y se refuerza la enseñanza de las matemáticas (a partir de 1721). Como materias nuevas se impartirán francés, (a partir de 1717) e historia (a partir de 1728) en el horario

de clases. En 1721, Johann Melchior Steinbruck, inspector de la fábrica de porcelana, se hace cargo de las lecciones de matemáticas, a cambio de 18 fanegas de cereales al año, pero en 1 723 fallece. El profesor de matemáticas Albert Klinun imparte esta cátedra en el Escuela Principesca de 1 729 a 1778, esel quinto maestro del Collegium de Maestros) quien se impuso personal y profesionalmente en el Colegio y que imparte, además de matemáticas, también geometría, geografia y geodesia práctica.

De 1717 hasta 1832 imparten lecciones de francés, maestros que no pertenecen al grupo de maestros de idiomas del Colegio, Lo más probable es que hayan contratado a maestros nativos de Francia... También en 1717 contratan a un maestro de baile. Las lecciones de frances y de baile (22) eran un aprendizaje requerido para la vida en la corte en aquel tiempo, era necesario saberse desenvolver en estos dos puntos si se quería pertenecer a la alta sociedad. - Las lecciones de alemán son introducidas hasta más adelante,

junto con otras innovaciones en el marco de la Reforma Escolar Albertina de 1773.- Los cambios en el reglamento escolar también incluyen la eliminación o, por lo menos la disminución de los bárbaros castigos. Estos castigos consistían por ejemplo, en latigazos, a los que delinquían les ponían una argolla en el cuel1o, en el comedor durante las comidas, los sentaban en cardos, etc. Estos duros castigos se utilizaban como medida contra las faltas graves a la disciplina y estaban a la orden del día durante todo el Siglo XVII Y reflejaban costumbres que nacieron bajo la influencia de la Guerra de los Treinta Años y los duros tiempos de la posguerra..."

Claramente se perfila en este retrato de la escuela "St. Afra" el nuevo requisito espiritual, aportado principalmente por la llegada de la fábrica de porcelana a

Meissen. Las disciplinas de las ciencias naturales penetraron en el ámbito escolar. Pero no solo eso, sino la vida misma, como lo demuestra la galantería francesa, por medio de un paso de baile después de otro avanza y va ganando terreno. Hahnemann va a hacer uso más delante de todo esto. Para empezar entra en un proceso de reforma emocionante con su mentor Müller. La eliminación de los castigos draconianos fija señalamientos. El "pie de guerra" existente entre los revoltosos alumnos y los autoritarios maestros ha tenido una tregua. Es momento indicado para iniciar amistades que van más allá del límite de las edades2.

La "libertad afrana”, aquella mancha, sobre la que se erigió a escuela y que se remonta a la generosidad de los señores feudales y sus caballeros que vivieron antaño entre esos muros, se convierte para Samuel, con el paso de los años en el concepto de libertad y amplitud de criterio.

Parece ser que este es el polo opuesto, de los dos entre los que surge la necesaria tensión que empujó la vida de Hahnemann.

Con el fin de comprender a fondo los años escolares en "St. Afra", tal vez no esté de más escuchar: "… que según las actas de la escuela, dos de sus compañeros de clase fueron expulsados sin certificado de estudios (en 1772 y 1773), como castigo por haberse salido de la cocina, donde se les había asignado; otros dos (en 1774), por haberse salido del recinto por la noche, uno más, (en 1775) por tener encendida la luz en el dormitorio y otras contravenciones que no estaban permitidas. "

Durante la Pascua Florida de 1775 , salió Samuel Hahnemann de St. Afta con su diploma. ¡Un momento realmente prometedor! La salida del estudiante de la escuela superior para ingresar ahora a la Universidad era un paso que en aquel tiempo no se daba de inmediato, sino que se tenía que esperar hasta una fecha determinada. En su diploma no había ninguna censura sino un comentario escrito en latín.

Dicho certificado salió publicado en 1934 en el "Boten von Sto Afta" ("Emisario de Sto Afra"), ejemplar 2. La traducción del Rector, Dr. Hartlich, dice así:

"Mucho empeño puso en su instrucción durante el tiempo que estuvo en el Escuela Principesca SI. Afra,

Christian Friedrich Samuel Hahnemann de Meissen,

un jovencito talentoso y aplicado. Su introducción a la Religión y a la ciencia la obtuvo en el Franciskaneum. Con nosotros fue enviado en el año 70 de nuestro siglo.

Durante su asistencia a las lecciones abiertas, hemos observado en el una admirable constancia, una extraordinario atención y mucha dedicacion.

Los frutos que nosotros desearíamos que todos los que nos escuchan cosecharan cuando explicamos las lenguas de la antigüedad, él los cosechó durante todo el tiempo que estuvo con nosotros.

Esto se debe a que tiene un conocimiento básico de las lenguas latín y griego, lo que le permite comprender y explicar perfectamente los conceptos que expresaron los antiguos escritores en su elegante modo de presentarlos científicamente.

Añadimos a estas alabanzas a sus conocimientos científicos la admiración a su facilidad de expresión y a la sinceridad con la que procede en todos los aspectos de su ser. Esto no sólo hizo que se ganara nuestro afecto, sino también el de los demás.

La eficiencia y la facilidad para aprender de este joven la atestiguamos todos y valoramos sus buenos modales y su comportamiento digno. Escribimos esto con la conciencia tranquila el 19 de abril de 1775.

Nosotros vemos constancia en esta mencion oficial, pero, también muy personal del cuerpo de maestros, en relación con su protegido tan prometedor, que pasó tantos años con ellos y no estaban equivocados.

En aquellos tiempos se acostumbraba que los estudiantes se despidieran de sus maestros y condiscipulos con una Valediktion, esto es, un discurso publico. Con este fin elegian un tema, que atañera particularmente los intereses y las tendencias del alumno. Este discurso se componia de dos partes. En la primera se exponia la materia tecnica en latin y en la segunda se expresaba el agradecimiento a la escuela; esta ultima era generalemente dicha en aleman.

El políglota Samuel se despidió dando las gracias en forma de verso en el idioma francés y el discurso académico, en el que describía la forma en que estaba construida la mano humana, en un latín digno de un maestro, definiendo "el desarrollo de los pies de los animales, cómo están diseñados según su posición en el reino animal y en relación con aquello de lo que depende su subsistencia para llegar hasta las manos en las que encuentran su máxima perfección. "

Hahnemann veia la sabiduría del creador en la mano humana: "la dividió en dedos que se pueden. extender para abarcar un objeto de forma redonda y encerrarlo en ella y. de manera que para tomar los objetos un poco mayores se usan todos los dedos y para los pequeños basta algunas veces la presión de dos de el/os para detenerlos.

De este modo se adaptan completamente a cualquier forma deseada. Para las redondeses, como yo decia, se pueden abarcar y sujetar fuertemente, le han crecido a este ser; dedos de un largo desigual que la prevision divina proyecto con el fin de que pudiera abarcar un circulo.

Así, el dedo mayor va en la misma dirección que el más pequeño y el círculo es abarcado totalmente y sostenido equilibradamente... "

Este es un breve extracto de la conferencia técnica del graduado de la Escuela Superior, Hahnemann. Como podemos apreciar, eligió un tema que nada tenía que ver con las materias de la Institución, que eran principalmente las lenguas. Más bien, se esforzó en terminar este periodo de su enseñanza tan importante para él, con un trabajo, que encerraba todos los conocimientos que había adquirido hasta ese momento: los idiomas, las ciencias naturales y la ética en un gran conjunto que expresaba su participación emocional.

El trabajo de la Valediktion es precisamente el programa para el desempeño posterior del médico Hahnemann: el respeto por esa obra de arte que es el ser humano; el poner un fin de esa monstruosidad perpetrada por el cuchillo del cirujano. Curar con la fuerza de la naturaleza, por la vía natural", escribe Preuss.

¿Cuántas veces no habría contemplado Hahnemann, las manos de su madre, al estar desempeñando las labores domesticas, en el diario cuidado de sus hijos, cuando le temblaban en las noches angustiosas... cuando rezaba? ¿Con cuánta frecuencia habrá recordado la Universidad y en las secretas señales que la mano de esta querida Institución le transmitía?

Samuel Hahnemann, corno hijo que era de una familia de pintores, fue un observador meticuloso y constante. Corno se puede vislumbrar años después en sus expedientes médicos, no le era dificil distinguir a los enfermos de los sanos; ni diferenciar al fuerte del débil.

Antes de emitir un diagnóstico, sometía al paciente a un necesario proceso de maduración. En esta forma de actuar, adivinamos la ambivalencia del pensamiento vitalista y la fe en Dios que mencionaba en su juvenil discurso. De espíritu altamente dotado, corno dice Jean Paul, “Hahnemann, un cerebro dual poco común lleno de filosofla y estudios", no se puede pasar por alto que aquí el intelecto, apareado con una increíble capacidad para los idiomas cubre un campo todavía no descubierto del propio yo humano. ¿Quién soy? ¿En dónde estoy parado? ¿Cómo comunico la áspera parte de mi vida con aquélla que ansía el conocimiento del pasado?

El espíritu de la escuela y con esto también los estudios del idioma alemán y la literatura escrita en el mismo, no sólo penetraron en Hahnemann sino en importantes figuras del Siglo de las Luces como lo fueron Gotthold Ephraim Lessing, hijo de un pastor de la iglesia, que estudió en St. Afra de 1741 a 1746; el escritor de fábulas Christian Fürchtegott Gellert (1 728-37) Y el escritor de sátiras Gottlieb Wilhelm Rabener (1727-33).

En honor de Lessing, que ya a muy temprana edad se hizo famoso, se escribió en la entrada de la escuela el lema:

"Sapere Aude"

Hahnemann manifestó su agradecimiento a la escuela, haciendo que se invirtieran estas palabras, quedando asi:

“Aude Sapere”

Y el tema principal de su Organón del Arte de Curar fue este lema que también serían las palabras claves de su existencia: "el atreverse es igual de importante que el poseer sabiduría"

Papá Hahnemann, a quien tanto le habría gustado que su hijo contribuyera al sostén de la familia, le dio otra vez todo lo que tenía para facilitarle la asistencia a la Universidad de Leipzig. Fueron 20 Taler, ahorrados con muchos sacrificios y que sería lo último que Samuel recibiera de él. Probablemente ese dinero provenía de una hipoteca, que en el año 1774, contrajera el padre con un comerciante en madera, llamado Christian Gottlieb Hering.

Los antaño bien pagados pintores de porcelana, ahora, que las ventas habían disminuido tanto, obtenían un salario con el que apenas les alcanzaba para vivir con muchas limitaciones.

Otto Walcha2 escribe al respecto: “Ya en 1777 habia hecho unos calculos un trabajador de la fabrica, con base en unas interesantes y precisas cuentas de lo que costaba en aquel tiempo la vida y había comprobado que el que tuviera que mantener a una familia de cuatro miembros can el salario que recibía en esos días, que era apenas de 20 Taler al mes, tendría a fin de año un adeudo pendiente de 24 Taler y, sin embargo, constantemente había más reducciones en los salarios y las pensiones. "

Samuel pudo ingresar a la Facultad de Medicina en Leipzig. Al igual que cuando cursaba los estudios superiores, encontró también en la Universidad a un protector, que era nada menos que el famoso Dr. Carl Wilhehm Poerner (1732-1796) médico y comisario de a Real Fábrica de Porcelana de Sajonia. Él se hizo cargo del joven carente de recursos y consiguió que todos los profesores de la Facultad de Medicina le permitieran asistir a sus lecciones como oyente.

Se desconoce quién o qué lo motivó. Seguramente le pesaban las condiciones en las que vivían algunas de las familias de sus propios trabajadores y, algunas veces, ayudaba a alguien como lo hizo con el talentoso Christian Gottftied Hahnemann.

Poemer era un hombre en el que se con juntaban la inteligencia, el amplio criterio y la disposición a tomar riesgos. Se había ganado un lugar en la sociedad como médico y publicista. En sus reflexiones se había ido metiendo cada vez más profundamente en las ciencias naturales que estaban entonces en pleno desarrollo y, principalmente en la química. Siempre se había sentido atraído por aquello que parecía inexplicable. En 1768 finalmente consiguió que se le confiara el Arkanum (secreto) de la manufactura de porcelana de Meissen, que entretanto ya se había hecho muy conocida. De las publicaciones que podían tener alguna relación con el Arkanum se mencionan "Reconocimiento al tratado de Baume sobre el Barro", 1 772 Y "La Mineralogía en la Nueva Exposición de la Naturaleza", 1775-81.

El 13 de abril de 1796 muere el Dr. Poerner a la edad de únicamente 63 años en Meissen, después de que en 1770, 1771 Y 1773 efectuara remates privados de porcelana, corriendo un gran riesgo, con el fin de conservar la empresa dirigida por él y que estaba siendo sacudida por la crisis. El Conde Marcolini le había otorgado esta concesión. Aunque aparentemente había tenido éxito, el personal se redujo a 524.

Poemer, un médico, científico y comisario de la fábrica de porcelana y que tenía muy buenos ingresos, está enterrado en un cementerio de Meissen, pero todavía no se sabe en cuál. Sus extraordinarias cualidades como persona desgraciadamente son poco conocidas y alabadas ya en el presente.

Muy estrechamente ligado con el destino de la fábrica, está también el destino de los padres de Samuel Hahnemann, en los años siguientes, el 1 de marzo de 1782 tuvieron que subastar "voluntariamente" su ya muy endeudada propiedad en 510 Taler. Los detalles de este proceso se pueden leer en el pliego del registro de la ciudad de Meissen, que reproducimos en la2 página anterior. Hering vende la casa pocas semanas más tarde al pintor de retratos Christian Lindner, quien también trabaja en la fábrica en 600 Taler. El dolor de la pérdida de la casa fue muy grande. Hasta la fecha nos se sabe dónde buscaron refugio la madre y el padre de Samuel, cuando se quedaron en la calle.

Probablemente fue con su hija más joven.

Parece que Samuel, que en ese tiempo vivía en Gommern, visitó otra vez su ciudad natal en 1782. En todo caso hay sólo unos cuanltos indicios que mencionan el nombre Hahnemann, que podrían ser una prueba de esta visita, corno un pequeño cuadro que reproducimos por su originalidad y que se encuentra en el histórico restaurante "Vincenz Richter" , junto a la Frauenkirche3

La última carta del padre, en la que pide una indemnización por la pérdida de su visibilidad, se encontró en la manufacturera de porcelana, junto con la siguiente explicación; "El 1 5 de diciembre falleció el pintor Christian Gottfried Hahnemann a los 66 años de edad después de una erifermedad que duró sólo una semana. Fue sepultado el 18 o el 19 de diciembre de 1784 en Meissen." Datos que son erróneos.

Hasta el final de sus días, con el apoyo de su hijo menor que entretanto se habia convertido convertido en boticario en Konigsbad, Hahnemann Padre se estuvo dedicando a perfeccionar un nuevo método para evitar que la porcelana se partiera en el proceso de su fabricación. Tal vez este invento hubiera servido para mejorar la situación económica de los padres.

El 22 de diciembre de 1784 le escribió August a Samuel, que entonces todavía se encontraba en Gommern:

“La noticia de la muerte de papa te debe haber impresionado tanto como a mi, nos toca llevar nuestro duelo distanciados el uno del otro…”

Asi, la madre y su hija Benjamina se quedaron solas con su pena.

No fue antes de 1785 que Samuel cambia se puesto y, durante los siguientes cuatro años labora como represententante del físico oficial en la capital del estado, Dresden. Su cambio de residencia le permite hacer una corta visita a su ciudad natal, al viajar a lo largo de la costa del Río Elba. Durante el resto de su vida le asaltarán recuerdos que se relacionarán con este lugar en el que pasó su niñez y su juventud y que tánto le dio.

La madre le escribe, en la primera carta que le dirige a Dresden: "Me encuentro tan débil, invadida por la pena, el sufrimiento, la preocupación, que no puedo salir de la casa, sino que tengo que quedarme sentada quieta en una silla... Anoche recibi una carta del Sr. Birham, con la triste noticia de que en lugar de 3 monedas, 4 que se me estaban dando solamente recibire dos: es el destino de las viudas: ¡triste pérspectival "

Después de una visita a Eisleben, a su hija Charlotte Gerharduna (-ine) escribe el 30 deagosto de 1785:

"Tu hermana (Benjamina) y yo hemos recibido mucho amor y muchas atenciones. Charlotte me cuidará mientras yo viva, Me da mensualmente 3 monedas. Y paga los intereses de la casa. Más no puedo pedir..."

Éstas fueron las últimas palabras de la buena Madre" que recibió Samuel en abril de 1790 en Leipzig: "Tu bienestar, el de tu querida esposa y de mis nietos me llena de alegría, así como la noticia de que mi querida Carolinita dio a luz... Pero ahora voy a hablar como una madre preocupada: ¿cómo puede reponer sus fuerzas una mujer si cada año tiene un bebé? ¿y cómo pueden los debiluchos críos obtener la fuerza necesaria para convertirse en miembros útiles de la sociedad ya que no sabemos que les depare la vida puesto que de fortuna no disponen? sin embargo, los caminos de Dios no son los nuestros y nuestros caminos no son los de Él. Yo sólo le pido que te conserve sano. "

Pocas semanas después de escribir esta carta moría la Madre de Hahnemann, víctima de un mal que la aquejaba ya hacía muchos años.

El 1 de junio 1790 le escribió Charlotte a su hermano Samuel:

" Querido hemano,

El jueves a mediodia se salio del mundo visible, la que nos dio vida, dejemos que fluya una lagrima por ella, ya que fue nuestra madre. Te queria a ti, hermano mio, te dio muestras apenas perceptibles de ese amor, aun en los ultimos años de su vida. Ese lazo que parece habernos mantenido juntos a los tres hermanos, se ha desatado; pero, hermano mío, no permitas que nuestra unión de amor fraternal se afloje por eso..."

Samuel siguió este consejo y permaneció unido, como a todo lo que tocaba su "sensible corazón".

En 1840 fue nombrado Friedrich Christian Samuel Hahnemann primer Ciudadano de Honor de la .Ciudad de Meissen, siendo ya un anciano de 86 años de edad. El nombramiento le fue dado por el todavía joven Presidente municipal Carl Hugo Tzschucke - (1809­ - 1879) - hijo del abogado y senador Carl Tzschucke y nieto del Director de la Escuela del Principado, Carl Gottlieb Tzschucke, al poco tiempo de que Carl Hugo asumiera el mencionado cargo.

Con este motivo se publicó en el "Allgemeine Homoopatische Zeitung" en 1841 el siguiente articulo:

"Una vez más le fue concedido al Consejero de la Corte, el Dr. Samuel Hahnemann un reconocimiento a sus extraordinarios logros. Este acto tuvo lugar en Parls durante la celebración de su cumpleaños número 86. El Presidente Municipal de su Ciudad Natal, Meissen, le otorgó espontáneamente el nombramiento como Ciudadano Honorable de dicha Ciudad y le hizo llegar el diploma en el que consta el nombramiento, por medio del embajador de Sajonia en Paris, el Excelentisimo Sr. Von Konneritz. La alegria que experimento el anciano y lo honrado que se sintio ante esta atención, se expresa clara y exactamente en un documento oficial que le envio al funcionario de Meissen en agradecimiento al honor que le fuera conferido…”

En Santa Afra, además de desarrollar aún más sus conocimientos y aptitudes, viviría momentos inolvidables al ser respetado y admirado por sus profesores y compañeros, debido a su sencillez e inteligencia (2,3).

El profesor Müller, como ya hemos mencionado quería a este joven prodigio como a un hijo y al igual que el resto de los docentes, le otorgó todo tipo de facilidades para que su quebrantable salud no fuera un obstáculo en su juvenil formación.

Samuel acudía sólo a las clases que consideraba podían aportar algo nuevo a su ya avanzado conocimiento y se le permitía dejar a un lado aquellas asignaturas que juzgaba innecesarias.

En general, la escuela principesca constituyó quizá la mayor fuente de inspiración y conocimiento en la juventud del reformador de la medicina. Fue ahí que confirmó y llevó a la práctica en múltiples ocasiones, las sabias enseñanzas de su padre en cuanto a aprendizaje y conocimiento se refiere. Fue ahí tambièn donde por primera vez conoció el legado de Hipócrates y donde sintió como propio su Juramento.

Del lema de la escuela principesca tomó además la frase que acompañaría a su obra principal, el Organon del Arte de Curar en todas sus ediciones: "Aude Sapere" o "Escucha para Saber" (1,4).

A la edad de 20 años se despidió de Santa Afra, de Meissen y de su familia para dirigirse a Leipzig.

Este primer viaje fue el punto de partida de un viaje que lo llevaría a destinos imprevistos, a experiencias amargas pero también a éxitos satisfactorios. Fue también el principio de aquella independencia que su padre tanto deseaba para él. Hahemann maduraba relativamente rápido y estaba por convertirse en un hombre. Podía considerarse así porque poseía aquella base tan importante que todo ser humano debe tener para poder enfrentarse a la vida.

No obstante que este gran prodigio de la humanidad nunca volvió a radicar en su ciudad natal, Meissen guarda muy diversos y cariñosos recuerdos de él. En el álbum de la Escuela Principesca de Sta. Afra está recordada su vida así como sus momentos más importantes, dándole lugar de hijo distinguido, junto con los nombres de los ilustres literatos alemanes Gotthold Lessing y Gellert. La casa que lo vio nacer no existe más, y la calle en la que vivió ahora se llama Plaza Samuel Hahnemann. En el edificio construido donde antes se erguía la casa paterna se encuentran un busto y una placa conmemorativa, recordando el lugar de nacimiento del fundador de la medicina homeopática. En uno de los restaurantes más tradicionales de Meissen, el Vincent Richter, se encuentra un pensamiento ingeniosamente escrito, recordando la visita que Hahnemann hizo el 9 de octubre de 1782 a su ciudad natal, adonde según sus anteriores biógrafos, nunca había regresado (5).

La ciudad de Meissen lo nombró ciudadano distinguido el 10 de abril de 1841, honor que el Maestro Hahnemann agradeció en vida a las autoridades de su ciudad natal (5)

La municipalidad de Meissen intentó durante muchos años construir un monumento en recuerdo del gran Maestro. Para este fin se hicieron suscripciones y la edición de varias medallas conmemorativas. Sin embargo, el monumento pudo construirse hasta 1957. Uno de los recuerdo s más importantes en su memoria se llevó a cabo el 10 de abril de 1929 con una procesión festiva en la que se presentó un gran busto de porcelana en recuerdo del gran Maestro (5). Desgraciadamente esta colosal obra de arte ha desaparecido. Finalmente su obra y su recuerdo han trascendido no sólo en su ciudad natal, sino en todo el mundo. Su legado nos pertenece a todos, legado que lleva impresa la enorme generosidad de Samuel Hahnemann para con la raza humana.

Sta. Afra dejó una huella imborrable en el Maestro Hahnemann, huella que se pone en evidencia en el poema dedicado a su Escuela, el día de su graduación, cuenco obtuvo el grado de bachiller en la Escuela Principesca. Una traducción de este poema, escrito originalmente en latín y francés se presenta a continuación:

ODA

Majestuoso objeto de mis humildes cánticos,

Señor del Universo! Yo te dirijo mi voz;

La Naturaleza cumple tus órdenes auténticas,

Todo poderoso Soberano de Reyes!

Celebremos su grandeza con cantos de alegría,

Digamos con exaltación sus obras plenas de inclinación;

Yo vengo a consagrarle los fuegos de mi juventud,

Cantemos sus inmortales beneficios.

Es nuestro Dios, es Él quien me da la vida;

Ay, pero las manos crueles asesinan mis días:

Yo le imploraré; repentinamente la enfermedad se fue,

La salud vino a socorrerme.

En estos apacibles lugares, este piadoso seminario

Tu conduces mis pasos, Rey Supremo del Cielo!

Donde los apacibles laureles debajo de la sombra protectora

De las bellas artes tomaré la miel.

Glorioso Augusto! Apoyado de este Colegio,

Protector generoso de varios adolescentes,

Recoge los inciensos de los corazones que tu guardia protege,

El calor de los agradecimintos.

Dios Grande! Consérvanos nuestra única esperanza,

Toma cuidado del héroe la felicidad de los humanos,

El apoyo de la verdad, la esperanza de la inocencia,

La más justa de los soberanos.

Ilustre Carlowitz El honor de este Liceo,

Que Febo ha cometido a los cuidados de su estado;

Nuestra Afra, tu placer, brillante metamorfósis

Por los rayos de tu esplandor.

Musas! Prepárenle vuestra más rica ofrenda

Metan su nombre famoso entre los más grandes Nombres.

Él no desdeñará porque es mi inspiración

De mi lira los humildes sonidos.

Este colegio es famoso por sus hombres célebres,

Gloriosos escrutadores de bellas verdades,

Quienes, con sus viejos escritos revelan las tinieblas,

Donde derramaremos las claridades.

Sus cuidados resucitan a Cicerón, Eurípides,

Virgilio, Homero, Horacio, Ovidio y Jenofonte,

Oigamos aclararse los preceptos de Euclides

Y las bellezas de Fénelon.

Sabios, religiosos, revestidos de mérito

Íntimos favoritos de estos nueve doctos hermanos,

preceptores! Vuestro ejemplo anima, inflama, excita

Los nutrientes de vuestras dulzuras.

Nosotros soñamos en Ustedes el celo infatigable,

Maestros! de quienes las verdades revelan el saber;

De vuestras sensatas lecciones la fuente inagotable

Sabe atender, sabe interesar.

Yo, seré impío y lleno de ingratitud,

Ocultaré vuestras bondades, vuestro ardor, vuestro amor

Corregirá la aspereza de mi espíritu en exceso rudo,

Es a tí aquien debo este día.

Musas de verdaderos laureles sabias dispensadoras,

Adornenles un ramo siempre floreciente;

Yo vengo de besarles sus manos, mis bienhechoras

Con elevado agradecimiento.

Yo no olvidaré jamás los preceptos tan sabios

De los autores de mis días: Vuestros cuidados, vuestros dolores

¿De qué recompensados? reciban estos homenajes

De los votos ardientes y del aceite en lágrimas.

En las alas del viento se fue el tiempo voluble,

Tal como un río rápido corre, se va:

Por las bellas artes el gusto parte con la bella edad,

Aprovechemos los días que nos brillan!

Sí, ustedes aprovechen, amigos de Melpomen

oh, dulces compañías! Dotadas de amables costumbres;

Ustedes estancados todos los días en la dulce Hippocren

La sed de vuestros dóciles corazones.

Yo mismo degustaré en estos felices recintos

Pero me hace falta abandonar esos deliciosos bordes!

Ya! Pero continúen, amigos de corazón sin fingir

El amor el vínculo precioso (6).

REFERENCIAS HEMERO-DOCUMENTALES

1. Haehl Richard. "Samuel Hahnemann, his Life and Work". Reprint. B. Jain Publishers. New Delhi, India. 1983.

2. Landmann, Helge y Sauder, Verena. “Hahnemann in Meissen”. Meissner Hahnemannzentrum e. V. Meissen, Deutschalnd. 2001.

3. François-Flores Fernando Darío. "Samuel Hahnemann, su vida y recuerdo". Biblioteca de Homeopatía de México, A.C. México. 2002.

4. Fritsche Herbert. "Samuel Hahnemann Idee und Wirklichkeit der Homöopathie". Ernst Klett Verlag. Sttutgart. Germany. 1954.

5.- Ritter, Hans. "Samuel Hahnemann, Begründer der Homöopathie sein leben und werk in never sicht". Karl F. Haug Verlag. Heidelberg, Germany. 1986.

6.- Tomado de los archivos del Instituto para la Historia de la Medicina de la Fundación Robert Bosch en Stuttgart, Alemania

 

Actualizado (Miércoles, 02 de Junio de 2010 09:33)

 
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